La transformación digital ha impulsado inversiones masivas en tecnologías defensivas y herramientas de protección perimetral. Sin embargo, una y otra vez los informes de incidentes muestran que los actores humanos siguen siendo el eslabón más vulnerable del ecosistema de ciberseguridad. Aunque las amenazas tecnológicas evolucionan, son las decisiones de personas en su día a día —como responder un correo, abrir un adjunto o compartir credenciales— las que determinan si un ciberataque llega a convertirse en una brecha mayor.
Ahí es donde entra en juego el concepto de Human Risk Management (HRM): gestionar el comportamiento humano con la misma seriedad que se gestiona la infraestructura técnica. Y una de las soluciones líderes que materializa este enfoque es KnowBe4.


