Durante décadas, la ciberseguridad corporativa se basó en construir muros más altos: firewalls robustos, VPNs y segmentación de redes. El objetivo era mantener a los atacantes fuera del "castillo". Sin embargo, la transformación digital, la migración masiva a la nube y los modelos de trabajo híbrido han disuelto esas fronteras.
Hoy, la realidad operativa exige un cambio de paradigma para los directores de TI (CIOs) y Oficiales de Seguridad (CISOs): Los ciberdelincuentes modernos ya no "hackean" para entrar a sus sistemas; simplemente inician sesión.
Según múltiples reportes de la industria, más del 80% de las brechas de seguridad y los incidentes de ransomware comparten un denominador común: el robo, abuso o exposición de credenciales. La identidad, ya sea de un empleado, un proveedor o una máquina, se ha convertido en el nuevo perímetro de seguridad.
En B-SECURE, entendemos que adquirir herramientas de software no resuelve el riesgo del negocio sino desarrollar estrategias integrales que fortalezcan la seguridad de identidades en 3 frentes claves para que tu organización esté mejor protegida: Accesos, Privilegios y Secretos.


