Los constantes ataques que han salido a la luz desde el año pasado y que enfrentan a Corea del Norte, China y Estados Unidos llamaron la atención de gobiernos en los cinco continentes. Muchos solo hasta hace poco abrieron los ojos y se dieron cuenta que es cierto que las grandes guerras del siglo XXI se libraran en otro “mundo”, el digital, y que los cibercriminales, hacktivistas y agentes de gobiernos están ya lanzando ataques, no solo en contra de organizaciones comerciales, sino también de entidades gubernamentales.









